Carta, pero completa, publicada en Diario de Navarra, 14 de
mayo de 2010 (Sección Cartas al Director)
La ermita de San Zoilo: tiempo de espera
Este año, el 15 de mayo saca sus mejores galas para
vestirse de sábado, anuncio y señal de que para Cáseda
será un día grande, uno de ésos que no se olvidan
fácilmente. El pueblo entero se dará cita en la ermita
de San Zoilo y no sólo los de casa, sino también los
muchos que viven el pueblo fuera de casa, entre los que
me incluyo. Cientos y cientos de casedanos, y también
muchos amigos de otros lares, participarán en la
tradicional romería a esta ermita centenaria, verdadero
patrimonio del arte medieval navarro.
No obstante, San Zoilo, además de tener su gancho, sigue
siendo nuestra gran asignatura pendiente. Todos sabemos,
tanto en Cáseda como en Pamplona, que el complejo
medieval de San Zoilo es un problema que tarde o
temprano debe ser resuelto. Hasta la fecha, y ante
tantos y tantos años de triste abandono, esta ermita
casedana nos examina cada día –¡sí, a ti también!– para
dejarnos en evidencia y poner de manifiesto la fatal
manera que tenemos de concebir el patrimonio
histórico-artístico testado por nuestros mayores. Si
aquellos casedanos que cincelaron su piedra, levantaran
la cabeza…
Cierto es que algunos avances de consideración se han
hecho. A fecha de hoy, el Ayuntamiento de Cáseda ya dio
el primer paso al encargar la elaboración de un proyecto
arquitectónico –ya ejecutado y bien pagado– para la
construcción de un “hotel rural con encanto” en las
casas medievales –hoy en ruinas– que acompañan a nuestra
ermita. Sin embargo, y contrario a lo esperado –véase
Diario de Navarra, 13 de enero de 2009–, nunca llegó el
esperado apoyo del Gobierno de Navarra y la inversión
contemplada quedó congelada hasta nueva fecha. ¿Alguien
sabe los motivos?
En este sentido, alguien diría que los tiempos que
corren no son halagüeños para las inversiones, pero
muchos pensamos que las crisis son esas oportunidades
que se nos presentan para saber de qué pasta estamos
hechos y, sobre todo, para poner en práctica esa
imaginación de la que tanto se adolece. Que nadie dude
de que, cuando la crisis pase, deberemos preguntarnos
qué hicimos mientras tanto. Lo cierto es que, con crisis
o sin crisis, la ermita de San Zoilo sigue en las mismas
y, cuando pase todo esto, nada sería peor que poner otra
excusa para justificar la sombra de inferencia que la
acecha.
Nuestra corporación municipal sabe que los casedanos
estamos por la labor de remar en la misma dirección,
porque nunca hemos estado tan cerca de hacer realidad
este sueño. Bien sabemos que la solución pasa por dar
una utilidad provechosa a esas casas anexas, que
evitarían el progresivo y hasta irremediable deterioro
del conjunto, incluida la ermita. Si alguien conoce
otras formas de conservar el patrimonio, se aceptan
propuestas. Por eso, este próximo sábado, cuando a la
hora del ángelus Cáseda se reúna en su ermita y con su
ermita, todos los allí presentes seremos conscientes de
que éste es un tiempo de espera, pero nunca de olvido.
Todos, sin excepción alguna, ya sabemos que San Zoilo
aguarda una solución.
Mientras tanto, nuestra asociación sigue haciendo
camino. En unos meses publicaremos un libro sobre
“nuestra” ermita y en la CAN, dentro de su programa “Tú
eliges, tú decides”, ya tenemos un nuevo proyecto (núm.
20360), para recuperar las vidrieras de sus vanos y la
restauración de la puerta principal del recinto. Que
nadie se olvide de que paso a paso se llega lejos y, al
menos, de algo sí podremos dar cuenta cuando esté
superada la crisis. Gracias a todos por tanto apoyo, y a
disfrutar de este día tan sanzoilero de pan, vino y
chocolate.
Carlos Sola Ayape es doctor en Historia y presidente de
la Asociación Cultural Ermita de San Zoilo de Cáseda
(www.ermitadesanzoilo.com)